Uñas mordidas: un mal hábito

UÑAS MORDIDAS

UN MAL HÁBITO

Uñas mordidas
Uñas mordidas

 

Uno de los principales problemas que afectan la salud de las manos, es el mal hábito de morderse las uñas, también conocida como oncifagia. Entre las principales causas que originan esa conducta, se encuentran el estrés, la presión y la ansiedad.

Este hábito no solo trae consecuencias estéticas, como uñas débiles, manchadas, quebradizas y en casos extremos pueden estar deformes, sino también problemas de salud, ya que en los dedos y las uñas se alojan microorganismos, bacterias y virus externos que al estar en contacto con la saliva aumentan su proliferación, tanto en las manos como en la boca y las encías, incrementando así el riego de contraer parásitos intestinales.

 

CUIDADOS ESENCIALES PARA UÑAS MORDIDAS:

Las uñas mordidas, son uñas que están debilitadas por lo necesitan de vitaminas (A, B, C, D, y E), minerales (calcio, azufre, yodo, hierro, cobre, silicio y magnesio) y ácidos grasos, por lo que es necesaria un dieta equilibrada con estos nutrientes para fortalecerlas.

Es muy importante una buena hidratación. Además de ingerir suficiente agua al día es necesario masajear las manos y uñas con cremas hidratantes, después de lavar las manos y por la noche antes de dormir. Se recomienda utilizar cremas perfumadas con aromas intensos, ya que las cremas con los olores penetrantes mantienen las manos alejadas de la boca.

En momentos de estrés o ansiedad es recomendable mantener las manos ocupadas, por lo que las pelotas anti estrés son la mejor opción, al igual que masticar semillas de girasol, cubitos de hielo o nueces, todo esto para evitar llevarse las manos a la boca y morderse las uñas.

Utilizar esmaltes fortalecedores de uñas que sean ricos en vitamina E, aloe vera y calcio, así como masajearlas con aceites no esenciales (aceite de castor), ya que activarán la circulación y ayudará a que las uñas crezcan más fuertes y sanas.

 

SOLUCIONES ESTÉTICAS PARA LUCIR MANOS IMPECABLES

La manicura en uñas mordidas no es muy diferente a la realizada en uñas normales. El objetivo fundamental que se debe tener en consideración a la hora de realizar la manicura es darle mejor aspecto a las uñas deterioradas y a su vez ayudar al fortalecimiento de la misma.

El primer paso para realizar la manicura, es limar las uñas para darles una mejor forma y un acabado suave. Se recomienda darles forma redonda, no recta. Es necesario humectar la piel con una crema hidratante para manos, luego aplicar aceite para cutículas en las cutículas y en los extremos de las uñas y se deja actuar por unos minutos para que la piel absorba el aceite y la crema.

Al remojar las manos en agua jabonosa tibia por cinco minutos ayudará a que las cutículas absorban el aceite, posteriormente secar las manos con una toalla y con la ayuda de un palito de naranjo empujar tus cutículas. Esto hará que las uñas luzcan más largas y que la manicura luzca mucho mejor.

Pulir las uñas usando un pulidor de uñas, esto asegurará que estén completamente secas y ayudará a que el esmalte se adhiera mejor. Debido a que las uñas están débiles a causa de la onicofagia es necesario utilizar antes del esmalte una base fortalecedora de uñas. En cuanto al color del esmalte es aconsejable usar colores claros para aquellas uñas que presenten algunas deformaciones, esto evitara miradas indiscretas a las manos.

Para completar la manicura y evitar dañar todo el trabajo invertido en la realización al morderse nuevamente las uñas, existe actualmente en el mercado una variedad de productos incoloros cuya función es que al morder la uña deja un mal sabor en la boca, por lo que se disminuye significativamente este mal hábito. Es recomendable cambiar de marca cada cierto tiempo para evitar acostumbrarse al sabor.

Cuando las uñas presentan serias deformaciones que ni la manicura puede llegar a disimular, en los centros de estética aconsejan realizar tratamientos con uñas de acrílico o gel, para contrarrestar y corregir el crecimiento irregular de una uña mordida. De esta manera, durante un mínimo de cuatro meses las uñas naturales tienen tiempo de crecer sanas al mismo tiempo que se lucen manos impecables.

No hay mejor carta de presentación en una mujer que sus manos, por lo que si presentan este mal hábito se debe buscar soluciones que ayuden a disminuirlo, ya que el aspecto de sus uñas dice mucho de tu forma de ser, y es muy importante prestarles toda la atención y cuidados que necesitan.

 

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